sábado, 25 de diciembre de 2010

Realidades juntas y separadas


Me siento libre, entusiasmada, más sincera que nunca, me siento justo en el espacio hecho para mi, en el éxtasis de mi vida, en la inmensidad de mis deseos, en la mas honda de mis poesías, me siento justo ahí donde siempre quise estar, acompañada de ángeles que me enseñan a sonreír  que son capaces de pintarme un cielo lleno de lunas a imagen y semejanza del sentimiento, encontré el momento, el instante preciso para reencontrarme con mi destino, para coserme las alas, para seguir caminando hasta que el sol me llame a su ventana, me siento feliz, realizada, llena de momentos, de recuerdos, vivo mi esencia, siento mi pureza, creo en mi voluntad, gratifico en lugar de despreciar, creo colores, recibo sabores, entrego certezas, no hay ayer, no existe el mañana, vivo el aquí, el ahora... 

El sol se esconde, la luna llega a visitarme, las nubes están, las estrellas se sientan a conversar, bajan los sueños archivados, y hago una lista desordenada en la mas honda de las miradas, me siento en mi realidad, me apoyo en mi tempestad siempre con la satisfacción de mis hechos, entre naranjas y violetas, suspiro, me veo a los ojos, me doy un abrazo, suelto mi maleta, estoy dispuesta a volar, estoy dispuesta a ayudarme en la mas prolongada de mis esperanzas recuperadas.

lunes, 20 de diciembre de 2010

En todo caso...



Mira enserio no te miento, bueno tampoco confíes en mi, mejor solo te anuncio, te cuento, bueno no sé que frase va aquí, en todo caso me encanta encontrarte en cada esquina que creo oscura, eres predeciblemente impredecible, y cada suceso donde te veo me llena de una incertidumbre loca, solo con la pregunta de si te volveré a ver en el vapor de un suspiro, o en la alegría de una rabieta sin lógica; no quiero estar feliz, ni triste, quiero ser libre de tanto vaivén de sensaciones inminentes, quiero verte sonreír en cada espacio lleno de luz, rayarte la piel, escribirte mi nombre en el iris de tu brújula intermitentemente miedosa, mostrarte cada letra que hilo en la linea recta de tu nombre y también las que pego en las curvas de tu miedo sin pronombre.

Quiero tomarme tu esencia y tu silueta en cada café, quiero sentirte en nuestras ilusiones, enredarme en cada sueño mañanero, encontrarte en mi cama, soñarte en mi tina, unirme a ti en cada cita que tenemos en la cocina, envejecerme en la mecedora mientras cantas canciones rotas, verte enojado, triste, y realizado con el pasar de los años, mientras al final solo estamos recostados entre la promesa de cero prisas, de mil contraentregas, quiero comer cada noche en el sabor de tus estados, en la escasez de tus emociones, quiero discutirte las visiones, y apoyarte en los delirios sin intención, quiero ser la llave que abre tu puerta, y quiero ser el candado que jamás te cierra, la suavidad constante, la alegría incierta, el recuerdo permanente, la mujercita que siempre te espera, que jamás dejas de rayarte en las piernas, que jamás dejas de sentir en las tinas.. .la habilidad de extrañar, el sentimiento de eternidad.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Octubre / Diciembre / Abril


Divago entre pensamientos, no tengo ideas, ni compromisos, ni recuerdo, tengo pasado, he olvidado mi memoria, he tallado los momentos. Pues bien sin más preámbulo llegó Abril, una noche estuvo aventurero, yo ya me había lanzado, no había expectativa, ni anhelo... Abril, un mes que jamás me había emocionado.

Caminé enteramente entregada al instante, doblé la esquina ¡Oh sí! que alto y que imponente, que hombre, que silencio, (lo estoy siguiendo, él no lo sabe), la calle esta empañada, concurrida, carismática, violenta, pasiva... hombrecito que mirar, que prepotencia, que sollozo, que pena la que te gastas viendo de reojo a esta forastera, que sigiloso, que sagaz, que predecibles son aquellos tranvías en tu rodar, que indiferencia hombrecito, que fina coquetería, que manos tan frías, ¡Oh! que deducciones me siento protegida viéndote pasar la calle, que desconfianza, que poca alegría, a decir verdad no me has encantado, no me deslumbras querido, no me fascinas, solo es la primera vez que alguien me enloquece así; despiadado y comiéndose la vida en falsos aplausos, es la primera vez que aprecio sin hacer reformas a mi antojo, es la primera vez que admiro sin un capricho en mis comentarios críticos, es la primera vez que amo unos ojos que me retan a descubrir sin querer escribir finales para aquellos cuentos locos, es la primera vez que sueño sin dormir, es la primera vez que puedo callar sin tejer secretos de lana.

44 whiskys, 22 cigarrillos, 11 alaridos sufridos, buenas noches Diciembre, buenos días Abril; aquí vienes de nuevo con un hombrecito más retador que el del cuento perdido en Octubre del 2000.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Mamá, mujer, soñar...



Hola señorita, que ojos tan brillantes tienes, que inmensa y encantadora sonrisa, que manos tan suaves, que palabras más bonitas las que vienes susurrando en esta avenida, quiero decirte que he estado viéndote, llevo horas admirándote y personalmente creo que te acercas a la perfección puesta en una mujer... pero si te dijera que eres perfecta te estaría quitando lo más importante y es tu búsqueda de ser mejor desde tu interior, tu señorita eres el silencio eterno que podría acompañar en el tiempo, eres la sonrisa interminable que podría admirar sin males, eres el ángel más hermoso que me enseñó con suavidad a abrir los ojos, eres el ejemplo más claro de que la nobleza siempre esta al alcance de nuestras sollozos, eres el pasado, presente, futuro, finito e infinito de mis realidades sin principio, eres tú quién comparte, libera, captura, refleja; amor, cariño y comprensión con la fuerza de los pasos que te llenan, eres tú mujercita mi mamá, la mujer que con el paso de los minutos me enseñó a hacer parte de cada segundo, mi orgullo, la prisionera de mis sueños, la esclava de mi pensamiento, la libertadora de mis miedos, gracias mamá porque eres quién llena mis días, quién me ayuda a completar las piezas de este inmenso rompecabezas, quién me lleva a volar con solo tocar mis pupilas, gracias mamá por llegar a mi alma a hacerme una constante esperanzada de mis pisadas.


Hoy y siempre señorita, tienes mi corazón, mis fuerzas, mi entrega, te amo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Hundidos -vs- Untados


Siento esa mala vibra, la misma que boto yo en cada palabra que arrojo con este megáfono que llevo en el alma inconforme, en el camino trillado, en las miradas desgastadas de cada ser que intenta ser 'diferente' cuando de vez en vez confirmo que todos somos más que semejantes, llenos de la misma cera, colgados del mismo gancho oxidado, cargados de arsénico, cianuro, y veneno de cobra recientemente alborotada por algún humano, siento ganas de vomitar cuando les veo sus caras, cuando me veo la mía, cuando huelo a mi vecina, siento ganas de aniquilarlos a todos y de no verlos más, nunca más.

Me aburren sus caras, sus adjetivos fuera de tono, sus sonrisas enfrascadas, sus fachadas de plastilina, sus poros enconados de maldad, sus frases continuamente monosilábicas que ustedes los ilusos creen que me llenan la maldita existencia, el desgraciado caminar; tengo ganas de enterrarlos en el mismo campo, para que se hagan la misma compañía que se han hecho en esta tierra, mi tierra jodidamente fatalista, quiero pasarles por encima, y que ustedes pasen por encima de mis alaridos, escuchar sus gritos, cortarles su garganta, no escuchar de nuevo sus latidos, verlos blancos, morados, azules, verdes, descompuestos, verlos hechos tierra, polvo, verlos siendo lo que nunca creyeron, pero siempre fueron, tierra revuelta con excremento.

A ustedes malditas copias unos de otros, a mi misma que hago parte de la asquerosa porquería que me rodea día a día mi mayor deseo de exterminio, de muerte, de dolor, del sufrimiento en furor.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Sin ti(niebla)


¡Si claro!, estábamos caminando; eramos él y yo, sentados justo en ese borde donde ni yo caía ni el subía hacia mi, el momento se tornaba sumamente hermoso y mientras yo callaba el cuento del día que de costumbre narraba inventando fantasía.

Él... él me miraba con tantas preguntas que yo sentía que escapar a las respuestas consistía solo en sonreír doce minutos más sin sentirme ahí, ausente como nunca parezco pero como siempre estoy, omnipresente para mis excusas, irresistible a mis justificaciones, entre besos, abrazos y caricias se acercaba el trayecto agotador, reíamos y suspirábamos, él aclaraba que yo era su razón y yo solo movía mi cabeza ocultándole que las mías eran... eran esas otras vidas.

Me limpió 3 veces cada pupila, me regaló una nube ocre, una hoja purpura, un pedazo de cielo naranja, 6 hojas celestes y un sin límite de colores que hacían de cada segundo un momento emocionantemente inolvidable.

Vino, calor, frío, frustración. Yo; yo engañada, él creyente, yo en mentiras, él en franqueza infinita, yo cómplice de mis actuaciones, él protagonista de mis dolores, yo en la poca armonía del ambiente, él alineando pájaros para escribir una frase, yo con ganas de alejarme, él con ganas de acercase, yo con ganas de jamás volver, él con ganas de olvidar un 'siempre', yo constantemente etérea, él siempre permanente, yo de nuevo ausente, él, él grabado en cada suspiro secreto de esta mentira que llevo clavada en la mente.

Pronto mis ojos nublan los colores, y llega la despedida, no hay vino, no hay pájaros, no hay afirmaciones, no hay preguntas... mucho menos existen las respuestas, ya no existe la fijación, no hay 'hasta pronto', se ha olvidado el 'adiós', pronto él se marcha con su piel cuarteada, la mentira se me ha salido por los poros, creo que ha encontrado aquella secreta pero notoria entrada, ha aparecido la vergüenza, ha aparecido mi verdadera cara, ya no le agrada esta fachada, ya no volverá... solo desearía que esperara pero escribir mi parlamento tomará unas cuantas fallas más.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Mentir(oso)

-Si una sonrisa fuera suficiente, todo en la vida funcionaría, ¿no crees?

-Digamos que... que creo en las sonrisas, pero en aquellas que hablan, no en las que inventan cada suceso de la vida, ¿entiendes?

-Creo que sí, tan solo tengo que decirte que; que amo las mentiras; ahora largarte payaso no vuelvas por aquí, tú... tú eres demasiado franco para mí.