domingo, 17 de abril de 2011

Corazon(hada)es


Eres algo más que la parte de una parte que hace un todo en este amor de muchos hombres.

Sin(ergía)fín


-¿A usted le gusta el silencio?

-Le tengo miedo y aún así me atrapa y me lleva sola a ese rincón donde nada es nada.

-¿Usted cree en el amor?

-Le tengo miedo y aún así lo amo como si jamás lo hubiera hecho.

domingo, 10 de abril de 2011

(Pre)-Posición

Bogotá, 10 de Abril de 2011


Esperanzado
Señor Húmedo Empapado

Cordial Saludo





Primero, buenas, son las 8:59 de la mañana o de la noche, eso espero que no le importe, porque mis cortinas están cerradas y no quiero pararme de aquí a contarle algo que quizá no recuerde cuando mi tristeza lo invada. A decir verdad señor he estado desvelada ante las insistentes golpizas del otoño en mi sala y ante semejante espectáculo del tiempo no tengo otra opción que enfrentarme a los sucesos en nombre de mi miedo.

Bajo mi llanto y mi sonrisa de antaño viajo en el lóbulo sin pena de su oreja derecha, me valgo de aquellos sueños con los que la nieve era más tersa y las ramas más atentas contra viento, fuego y marea, es ahí donde sigo siendo la arena de sus suelas, aquella que cruje de mañana, tarde y envidia desde que hacía poesía en mis mejillas.

Durante todo el cuento que es mi alegría efímera ha aparecido usted en cada pluma, en cada puente y en cada avenida con la intención de visitar junto a mi, la ilusión entre un par de enfrentamientos acorde a nuestros besos.

Me he cuestionado si me ama, y tengo algunas dudas excepto por la ausencia de sus ojos en la saliva espesa que deja en la ducha cuando madruga a acariciar mis penas, agua que corre y se filtra por los poros del nunca quisiera, vamos hacia la luna, perdámonos en marte o crezcamos con el viento de bora que afecta los mares de nuestras promesas con aroma, vamos a conocer Abril hasta que sus ojos se cierren soñándome hecha paloma en el último café del edén, en el penúltimo cigarrillo que sabe a margarita rota.

Lo he meditado una y otra vez entre algunos vasos de whisky corriente y he llegado a la conclusión de que usted para mi señor, es más que error, usted es la posibilidad más alta de conocer el verso de mi espalda por cada dos parpadeos mientras bostezo en mis incesantes truenos, podría decirle entonces que lo espero salvo que hemos fragmentado este renglón en el que hemos hecho el amor en cada tilde que lleva una 'o', allí donde alterno los sabores con aceras lo suficientemente viejas donde según el asfalto volveremos en una tarde de lluvia y sol a encontrarnos.

Dos minutos antes de penetrar su lánguido pecho con un susurro de peso, inmersos en pasión y en deseo sin impedimento haremos versos completos con pausa y suspiros en silencio para desnudar cada milímetro de lo ciertamente incierto sobre las comas, los puntos, las diéresis y cualquiera que sea el signo de momento, nos veremos en una multitud del metro siendo dos, y moriremos en las sábanas de chifón turquesa sin ver algo más que un cuerpo en plenitud.

...Que las gotas de Mayo le canten nuestro pacto, que los vinos, los pimientos, la canela y el amor se citen para la próxima cena tras el nombre de una nueva (pre)-posición.


Hasta pronto,
Con los ojos hechos un mar de embriagantes poemas...

La Señora Esperanzada de Pianos y Centinelas.

sábado, 26 de marzo de 2011

Dif(amante)erente


...No se tranquilizan las aguas cuando se estancan, ni se hacen los besos cuando se dan, ni te veo sorprendido ante mis latidos, es que ya nos fuimos, ya nos hemos despedido. No sé si nos volveremos a ver, le he hecho una cirugía al tiempo y ya no corre por minuto sino por suceso, ¿cuando volveremos a hacer parte del mismo techo?, no lo veo, y tampoco lo espero, no hay soneto, ni instrumento, no están los pájaros, ni las cometas y mucho menos aquel hechicero.

¿Ya te habían dicho que eres muy malo con las mentiras?, es que aún siendo mentiras siempre las dejas incompletas, como a mi, la mentira más grande de tu vida, no pienso lamentarme ni llorar, solo creo que huelo a eso que huele el sentimiento cuando está por terminar, una mezcla entre pómulos húmedos, manos frías, y pisadas aturdidas. No me siento mal, pues si yo sé que fallé, pero por lo menos ahora conozco el olor de tus ojos. ¿Sabes a que huelen tus ojos?, al ritmo que marca mi lengua cuando se ha acalambrado del todo, no puedo hablar, no quiero hablar, las razones...ahora están de más.

Crocante, es que no te cuadran las coartadas ni las cortadas. ¿Pretendes que esté por morir con el golpe de aquella mirada?, no corazón, ya ni sé cuantas veces resucité en nombre de tus males. Me voy a morir, si, pero no por ti. Me voy a perder pero solo para no tener que saber que te hundes en atunes. Me voy a extrañar solo para no tener que pronunciar ese doloroso 'no me olvides', y voy a caminar lejos de tu casa para no tener que ver a los perros suplicar que volvamos a darle un paseo a nuestra fortuna.

¡Lluvia no más!, no ves que tu melodía es mortal, ¡no más calla!. Me siento en aquel estudio, solitario, naranja, con una copa de vino para saborear el movimiento de la tranquilidad. Intento respirar paz, mientras me acompaña la ambigüedad de la que está rodeada la vida misma y empiezo a pensar que eres una combinación de buena suerte y oportunidad, eres el éxito de mis delirios hechos demonio, ángel y mortal.

Soy errante, pensante, difamante, amante, diferente, potente, inerte, no se trata de tenerte, se trata de empezarte. Arte, maleante, pendiente, sin mente; yo pensé que tu cara se parecía a la cara de la oportunidad, pero no...no tienes un parecido ni a la cara de la desgracia. El dilema es que encontrar tu corazón geográficamente hablando en este mundo, no es una cuestión de un beso o medio minuto.

Para volver a verte empeño las nubes, (re)creo tipos de flores, cultivo duda, pero ya no recojo certeza pretenciosa. Camino, corro y grito. Por un instante, solo por un instante dejo de pensar donde estarás, porque yo, yo estoy en un lago inmenso, tengo que ir al ritmo del agua, no es mi medida la que siempre se alcanza; tengo que aprender a vivir sin morir, a remar sin divisar, a esperar sin esperar, tengo que ser feliz, o triste o lo que decida ser y hacer, pero tengo que decidirme.

¿Alguna vez te has sentido en arena movediza?. ¿Y has visto espirales mientras caminas?. ¿Y no te encontraste en la luz del día? ¿Y sin embargo quisiste respirar para sentir el final?. Hay que tener verbo, acción y emoción en esta vida para dar los pasos precisos, las miradas ciertamente inciertas, tengo que aprender a caminar sin esperar que las aceras me pongan una nueva piedra para que mi alma haga la guerra en nombre del amor en las piezas del rompecabezas.

viernes, 11 de marzo de 2011

Debe(riamos)r

Debe ser porque siempre supe que nunca te tuve, que quizá tanto te amé, dicen que lo que no se tiene es lo que permanece, siempre sospeche de tu silueta, pero jamás te aquella redonda letra.



Me acompaña Placebo en la soledad de la media tarde, 6:47, poderes sin placeres. Me cuestiono la vida misma preguntándole a mi respirar si cree que tengo vida, cerrando los ojos en un par de atardeceres donde no existe el rojo, sino que el terracota me invade el ser, los seres, los medios, los bienes. ¿Para que conocer impedimentos?, pregunto, si antes de conocernos ya existían los terceros, ¿para que probar tu boca, si de tantos besos ya el sabor se esfuma en cada roca donde tropiezas?, ¿porque insistes en ser enredadera en mi tallo?, amigo yo soy la enredadera, soy maracuyá con alma de frambuesa.

Leo tus cartas y empiezo a odiarte en los espacios antes de tu nombre, porque sé que ninguno de tus quereres tiene un espacio antes de su mente, odio que no pongas comas, y que olvides los puntos importantes en las historias, detesto la falta de apóstrofes, y ni decir de lo mucho que detesto no tener un segundo en el tiempo para en tus uñas leer aquellos cuentos que tanto ocultas para hacerte guerrero. No concibo tu vida sin las comillas, pues hay tanto que deberías citar en tus actos y en tus perdones que algún guión al piso debería ser tu soporte; ¿quién eres sin los paréntesis?, si muchas veces deberías escabullirte entre sus poderes para dejar de verme y así dejar de joderte.

Si no creo ni en mi misma, no esperes que crea en ti humano de asfalto, como él te has endurecido y empezarás a cambiar de cara en unos años, siempre tan hermoso al principio, exitosamente fatal en los colores errados. He tomado un plumón y he rayado tus escritos en los poros de mis brazos, esos cuentos donde ansioso me gritabas que te tomara una vez más en el aire, que te cargara una vez más en mi amor desahuciado, ¡ámame! ¡olvídame! ¡lárgate! gritabas desesperado, pero como llevarte en la tierra, si solo te has abandonado.

Quería decirle a la vida que por favor me matara, pero cuando estuvo frente a mi me quedé callada, ese silencio fue lo único que aprendí de ti, pues cuando no hay nada más inteligente que decir prefiero afrontarme en el espejo manchado de rímel color carmín y decirme un par de verdades mientras halo los cabellos de mis mares; es ahí donde sueño, pienso que olvido, y vuelvo a la vida en cada instante que me burlo de ti, de mi.

Extraño la distancia de mi partir, pues he regresado tantas veces...que, que necesito irme de aquí. Me encanta cuando me marcho, cuando camino, cuando me aparto, me encanta cuando el camino reúne a los amores que tanto me han utilizado, como aguantar otro cigarrillo si tu perfume ya no está, como comprar plumas sin unos ojos que escribir, como descubrir nuevas formas de sufrir... si la ráfaga del viento de tu alma está a punto de morir en mi sentir.

Otra forma de decir te quiero, es callar, dar la vuelta y seguir el camino sin más ni menos de lo que ya está.

Quiero callar, quiero reír, correr desnuda sin ti, olvidar la perspicacia, olvidarme, olvidarme, olvidarte coqueta, malvada...

lunes, 28 de febrero de 2011

B a r c o s


Cuartos, medios, dispuestamente indispuetos, completos, medios, cuartos, lentos... barcos, barcos que no quebrantan, que la terminal no acaba, que el siempre no define, que a la esperanza no dan mirada, barcos que son barcos y dejan de ser agua para ser alas, barcos que prefieren el turquesa, los marrones, las ciruelas, barcos que pierden luces en mareas medias, que el cigarrillo prefieren, que los ojos piensan, barcos que tienden trampas, que el whiskey rodea, barcos que te amarran, te hunden, te embarcan, barcos que te hablan mientras callas y callan mientras sigues en el silencio de la tiniebla, barcos que te guían a la perdida, que te escriben, te ignoran, te hacen historia, que mientras sos historia tu sombra seguirá siendo un triángulo sin segunda pieza, sin primera pieza, sin prisa, sin pieza.

lunes, 7 de febrero de 2011

Probabilidad


Que la mentira entre las opciones se aniquila con un suspiro de tus ojos, con un abrazo de tu ayer, amada mía, que la incertidumbre de tus labios se plasma en el primer rayo de amanecer, y se esconde con tres gemidos sobre mi piel, que tu sollozo como partida sea el juego más inalcanzable de la tristeza amable, juego en el que el tiempo solo se dibuje utopías sobre su pensamiento, que la sensatez sea tu arma más letal y la espera sea el tiempo que recorras entre pradera y mar, que mis besos en la probabilidad de tus alcances sean tu alimento, tu espíritu y tu sensación hecha momento, que nuestras pestañas cortas y largas hablen como si jamás se hubieran topado en la búsqueda de nuestros infinitos acortados, que si el deseo es comprobable entonces puedas desatarme por haber negado que eras mi única tentación vigente, encendida y cometida, que si por sobre todas las cosas aún contemplas la desconfianza hagamos del lenguaje de los suspiros el mas pertinente para desatar delirios, de mis letras hechas aroma el hilo conductor de tu burla loca, y de tus apatías la mas honda de mis alegrías, si me pidieras entonces que olvidase tu nombre lo anotaría en todas las hojas de mi camino, para así sembrar árboles donde los frutos sean defectos; virtudes, si quisieras borrar entonces nuestras iniciales de aquél árbol lleno de manjares, simplemente pondría completo tu nombre hecho tinta en todas las flores para sentirte en cada pétalo que me roce, si de repente entonces lloraras pidiendo mi distancia, le pediría al cielo que me hiciera una gaviota silenciada, para contemplarte sin el martirio de mi voz aunque se que morirías por escuchar una milésima de segundo de esa risa donde tu, eras yo, si un momento se va y nada vuelve a pasar, estoy segura que en tus brazos pasaría diez veces más, historias sin final, inicio sin pauta...

Si le preguntase hoy a mi cama si quisiera estar de nuevo viéndote o apoyándote la espalda, se que me respondería la alfombra solo porque ella al igual que yo, de ti, esta deseosa.